La humildad del Maestro Masón

toujours Apprenti

El Maestro Masón se caracteriza por su humildad, rara virtud que incluye tanto el acendrado realismo de quien tiene los pies en la tierra (humus) y es capaz de discernir sus potencialidades y carencias, como la modestia que únicamente brilla en quienes poseen gran fortaleza moral y cierta escondida sabiduría. Realismo, capacidad de discernimiento y modestia son, en la coloratura del verdadero Maestro, lo más opuesto a la cacofónica soberbia de los incapaces, a la fatuidad de los acomplejados, a la prepotencia de los ignorantes.

No tienen cabida, en el espíritu del Maestro Masón, enfermedades morales como la hipocresía, el fanatismo o esa ambición desmedida que lleva a algunos y algunas a azacanearse por descollar y brillar artificialmente –aprovechándose de la Orden y usándola como trampolín meramente profano-, cuando por dentro se percibe de ellos tanta opacidad, casquivanería y peligrosidad social.

Cuenta Ambelain que, encontrándose en Tenida, llamaron a las puertas del Templo. Preguntado el Hermano Cubridor, respondió que quien pretendía entrar debía ser el Gran Arquitecto del Universo, según venía de cargado con brillos, metales y decoraciones… El chiste es facilón, pero lacerantemente certero.

¿Por qué hay Maestros y Maestras que, cargados de más autosuficiencia que Maestría masónica, miran por encima del hombro, sintiéndose absurdamente superiores a sus Hermanos y Hermanas, sobre todo a los Aprendices y Compañeros? Porque no tienen vida, porque personalmente son un fracaso. Entonces usan los brillos y decoraciones para intentar compensar –inútil empresa- y elevarse por encima del resto, cuando saben que ese resto seguramente tiene más vida que ellos.

Qué difícil –si acaso fuera posible- instruir a un Maestro tocado por esta enfermedad.

El único antídoto se llama Aprendizaje: volver a aprovechar la oportunidad que desperdició siendo Aprendiz, y resituarse nuevamente en la dinámica del discipulado iniciático que se le brinda en Francmasonería.

Toujours Apprenti, está bordado en la baveta de algunos mandiles. Siempre Aprendiz. Es la única vía.

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10 comentarios

Archivado bajo Francmasonería

10 Respuestas a “La humildad del Maestro Masón

  1. Muchas gracias por este texto. Lo compartiré, con el permiso del autor.
    Añadiría a estas palabras algo que creo sobresale, y es que hoy día, muchos de cuantos brillan cargados de metal, han dejado de ser masones hace mucho tiempo…

  2. Algunos MM, se creen que son El GPDU (Gran Promotor del Universo) que como es el promotor manda sobre el Arquitecto.

  3. Anónimo

    Estoy de acuerdo con lo que reza la fotografia, : jamás dejamos de ser aprendices, la sencillez es una virtud y si está respaldada por la modestia, pienso que es una combinación ganadora, para forjar un camino de verdadera consolidacion masónica, en el aspecto más amplio de la palabra.

  4. sencillez y seguir aprendiendo unos de otros,
    “El secreto de la sabiduría, el poder y el conocimiento es la humildad”
    Ernest Hemingway

  5. William Fausto CAMASCA Vizarreta

    Un agradecimiento muy especial por compartir estas e mail con el suscrito, permítanme también compartirlo con mis HHMMMM
    El Masón es un eterno aprendiz.
    Hay MMMM, que pregonan las virtudes de un masón, sin embargo en lo profano son todo lo contrario
    Un TAF desde la ciudad de Pisco-Perú

  6. JOSE RICARDO LOPEZ ABAD

    QUE GRAN ALICIENTE PARA CONTINUAR…TOUJOURS APPRENTI !

    EXCELENTE TRABAJO.

    SALUDOS CORDIALES
    JOSÉ RICARDO LÓPEZ ABAD

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