Masonería, erotismo y libertinaje en la Ilustración

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Pour lire cet article en français, cliquez ici.

Comparto con ustedes un refrescante artículo de Charles Porset –ah, domingos- del magazín francés Franc-Maçonnerie. Tal vez lo importante no sea tanto lo que dice, cuanto las preguntas que invita a formularse. Disfruten de su lectura.

La época clásica (“el Gran Siglo”) fue la de los libertinos; el libertinaje caracterizaría más bien al Siglo de las Luces. Al menos, en la tradición escolar. Gassendi pasa por filósofo libertino cuando se opone a Descartes y reactiva la tradición materialista; pero no son menos libertinos poetas como Théophile de Viau o Saint-Evremond, que desarrollan un naturalismo epicúreo. ¿Cómo puede pasarse inmediatamente deMolière y La Fontaine a Bayle, que sostiene que es posible una sociedad de ateos? ¿O, después, a Diderot y, más adelante, a Crébillon, Choderlos de Laclos, Rétif de la Bretonne, al Marqués de Sade? Por otra parte, en el siglo XVIII se hablará con mayor agrado de Filósofos, reservando el término libertinaje o libertinos a novelistas y poetas. Pero Diderot fue ambas cosas a la vez, como también lo fue Sade, que, tal vez, fuera menos lo uno que lo otro: de la Bastilla a Bicêtre había caminos compartidos.

¿Eran los libertinos contrarios a las “buenas costumbres”?


Se ve toda la dificultad que encierra la categoría del libertinaje y la ambigüedad de una palabra que puede designar todo y su contrario. Libertino viene del latínlibertinus, que significa liberto. Su origen parece haber sido una sinagogacompuesta por hijos de libertos, libertini; dicha sinagoga se contaba entre las sinagogas formadas por extranjeros. Se advertirá el desplazamiento de sentido que de los libertos nos lleva a sus retoños, después a los extranjeros y, más tarde, a los judíos “que se niegan a creer”. El padre Garasse, vigilante defensor de la ortodoxia romana y adversario infatigable de los libertinos, les consagra un capítulo en su summa de más de mil páginas titulada “Curiosa doctrina, combatida y derrotada, de los afectados espíritus de este tiempo, o así considerados, que contiene numerosas máximas perniciosas para el Estado, la religión y las buenas costumbres” (París, 1623): los “espíritus afectados” son los ateos, hugonotes, los voluptuosos o nuevos epicúreos y, evidentemente, todos los que se apartaban de la ortodoxia romana. Sin duda, el Edicto de Nantes había pacificado los espíritus, pero la religión católica era atacada en libelos “infames” y voluntariamente obscenos, como el Parnaso de versos satíricos, atribuido a Téophile de Viau. Se ve, pues, que Garasse metía en el mismo saco a la galaxia de librepensadores que asociaban libertinaje de espíritu y de costumbres.

“Llamo libertinos –escribe claramente Garasse- a nuestros borrachos, moscones de tabernas, espíritus insensibles a la piedad (religiosa), que no tienen otro Dios que su vientre, que están enrolados en la maldita cofradía llamada Cofradía de las Botellas […], estos viven licenciosamente”…

¿Se olvidó de los Masones, el buen jesuita?

Y hasta aquí les puedo traducir y leer, más que nada porque para disfrutar del artículo completo hay que comprar el nº 7 del magazín Franc-Maçonnerie.

Ahora siguen unas cuantas cuestiones.

Siempre quedará, claro, que lo que para unos es libertinaje para otros son buenísimas costumbres.

Una muestra. El DRAE define “libertinaje” de la siguiente guisa:

1ª acepción: “Desenfreno en las obras o en las palabras”. Nada que decir…

2ª acepción: “Falta de respeto a la religión”. ¿Pero es que no hay personas honestas que no tienen respeto a la religión por considerar –es sólo un ejemplo- que se trata de una enfermedad mental o incluso un vicio de las conciencias y del alma, o instrumento para sojuzgar conciencias y haciendas? En este caso y para ellas, el libertinaje sería bueno, al menos subjetivamente. Por lo que entraría en el saco de las buenas costumbres, esas a las que como masones hemos de entregarnos… ¿sin freno? ¿Puede haber masones libertinos? ¿En qué sentido, salvando las buenas costumbres?

Sean buenos: comenten, diviértanse.

Item más, el DRAE define “desenfreno” como:

1º: “Acción y efecto de desenfrenarse”, que es, a su vez, definido como “Desmandarse, entregarse desordenadamente a los vicios y maldades”.

Disfruten del post y de la música: In taberna quando sumus, de los Carmina Burana.Aquí tienen la letra y una buena traducción de la misma.


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